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Metamorphosis : CHRYSALiDAE

...en Tepoztlán Mor, a 20 de Noviembre 1980
La crisálida o pupa, es el estado por el que pasan algunos insectos en el curso de la metamorfosis: los transforma del estado de gusano o larva, al de imago o adulto.

  • 1ª PARTE

La noticia del accidente carretero comenzó tejiendo al más enredoso capullo : desfilar de gentes cuando la Soledad me llamaba, eventos que cumplir cuando la Apatía me invadía, agradar desconocidos cuando me veían cual carne de cañón: que si el negro o el blanco es luto, letanías de cómo lo siento tan buena qu'era cuando jamás ni la visitaron, que si la caja de titanio, para sacar cuanta lana familiar o si de pino, para miserables analfabetos.

Aquel accidente se llevó a mi ombligo y quemaba ahí tan sordamente bajo mi ombligo, que aún siento la brasa y mira que perdí la memoria alguna que otra vez.

Para mujeres y hombres tejiendo nuestro capullo por la metamorfosis del ombligo perdido, nada vuelve a ser como antes. Cual huella digital, nuestro ombligo es único e irrepetible: la huella digital única por delatarnos, nuestro ombligo único por defendernos a capa y espada, tengamos o no la razón. Hilaba aquel capullo cual crisálida errante, por un Tepoztlán en pleno 20 de Noviembre y su Municipalidad cerrada (por aquel puente en fin de semana), con el cuerpo de Line y todo el cortejo a medio camino desde México, cuando una voz se acercó para saludarme:

- Hola Don, ¡qué milagro, por fin te acuerdas de los amigos! ¿A qué se debe tu visita?

- Vine al papeleo para cumplir el último deseo de mi madre

- Mi más sincero pésame, Don ¿cuál fué su voluntad?

- Descansar en Tepoztlán entre sus flores, vivir acá fueron sus únicos momentos de paz, sin problemas. Pero la Alcaldía estará cerrada todo el fin de semana.

- No te despreocupes pinche Güero (Rubio, en mexicano) tú deposítala en el camposanto y cúmplase su voluntad. Pasando el puente haremos el papeleo: ahora soy el Presidente Municipal y así lo decido. Cuando yo no era nadie, te paraste para arrancar mi Vochito y ni cobraste: ¡ésta te la debo, Don!

De contraste total a las actitudes federales: en México un extranjero NO se puede enterrar hasta estar plenamente identificado. Line perdió el pasaporte, las tarjetas y su bolso entero junto con la Vida en aquel accidente. Mas todo se arregla en México con una sonrisa y NADA, nada hace reir tanto a los poderosos como bajarnos descaradamente nuestro dinerito: porque somos carne de cañón y porque carecen de ombligo.

Durante la misa de rigor antes de cortejarla hasta el camposanto, descendió un rayo amarillo desde el vitral de la cúpula hasta el féretro violeta de Line, iluminando las flores amarillas que tanto le gustaban, ahí frente al altar. Como los que nunca la conocieron, el cura era todo alabanzas y buenaventuras (antes de pasar la bandeja, claro), negocio que le interrumpió tan bruscamente aquella luz que hasta el nombre se le borró:

- ... y lo buena que era nuestra hermana ..? - tosió, presidiendo un silencio sepulcral cual antes de sepultar.

- ... y lo BUENA que era ¿ NUESTRA HERMANA ..? - más tosidos, encabezando otro santo silencio angustioso a ojos desorbitados, mientras por allá atrás apenas sopló un suspiroso: - ...line.

- ... y tan BUENA que era ¿¿ NUESTRA HERMANA ..?? -

- ¡¡ LiNE !! - le gritamos estentóreamente de todos lados. Ni mis hermanas ni yo atrevidos a cruzar miradas: hubiéramos soltado carcajadas generales a grito destemplado hasta el día de hoy. De sobra conocíamos su odio hacia los curas... ¡traviesa hasta en la despedida, nuestro ombligo Line!

CAMPOSANTO de TEPOZTLÁN

  • 2ª PARTE

Mis hijos (de 9 y 7 años) andaban en plena depre tras la ausencia de su abuelita Line. Me los llevaba a Tepoz cuando ví la Patrulla de Caminos y Puentes estacionada más adelante. Recordé que al accidente acudió un helicóptero, el Águila Dos de Caminos y Puentes -sintieron latir el corazón de Line y la volaron inmediatamente al Hospital de Topilejo, para intervenirla sin suerte- y les conté:

- Fíjense que para llevarla al Cielo, bajaron dos angelitos en un helicóptero - mientras me veían con cara de NoMeTomesElPelo. Paré tras la patrulla para preguntar a los agentes:

- ¿Conocían la Señora del VW convertible negro que se accidentó?

- Sí, una vez la asistimos para cambiar la banda.

- ¿Verdad que dos angelitos negros (color del uniforme de Caminos y Puentes) bajaron en un helicóptero para subirla al Cielo? - ahí notaron que'l VW negro, era de la abuelita de mis acompañantes: sólo nos avisaron a familiares directos.

Ver aquellos jóvenes oficiales sonrojarse, tartamudear y contarles a mis querubes cómo se la llevaron volando, fué tan fuera de serie como cuando dijeron a continuación: - Debería pasar a nuestro corralón, saliendo por la carretera libre. El auto tiene reparación y la multa no es tan cara.

 Sin saber bien cómo seguía hilando aquel capullo, llegué hasta el corralón y vislumbré al auto de Line con la capota abierta, entre otros autos destartalados. La reja sin candado me permitió llegar hasta el convertible y hechar un ojo al interior. Al primer vistazo ni quise reparar ya nada ni volver a verlo nunca más. Un cuidador se acercó a preguntar si era familiar de la dueña.

Al confirmarle su sospecha me pidió identificación - no pienso repararlo, lo que vale en éstas condiciones paga la multa del accidente y quedamos a mano

- Es que tengo algunas pertenencias de la Señora, las entrego con previa identificación.

De una grúa sacó la bolsa perdida de Line con el pasaporte, la cédula migratoria, la cartera con efectivo, la libreta con su cuenta de cheques, varias tarjetas, llaves y otros personales: hasta la plancha llevaba ahí Line. - Si dejo todo en el vehículo lo pierden y dicen que fuí yo. Mejor lo guardo hasta que algún pariente aparezca.

No aceptó ningún efectivo, sino la pulcata de rigor acompañando unas garnachas: no quería comer sólo ni aprisa, sino en pleno convivio a luto musical con banda. Mis hijos llegando Tepoztlán, encantados de hacer nuevos amigos contando ‘los Angelitos Negros del Helicóptero Negro del Convertible Negro’ ¿Y su abuelita Line? Bien, gracias: entregada por Allá en el Cielo.

Line rumbo al Cielo

Nexos @nexos:

el mejor PRESENTE es el TiEMPO


1965, desde la FiNCA Argovia (con la volcana TACANÁ al fondo)
Después de cumplir otro viaje de piedra quebrada para construir el muro seco, cerrando así un deslavado de torrenciales lluvias veraniegas, manejé la Fordcita de volteo por dos viajes más de arena y rellenar así al hueco hasta reconectar la brecha del café a Tapachula. En éste último viaje estacionado ya cerca del borde, jalé la palanca que libera la tapa trasera y accionando el hidráhulico para levantar la caja, oí el temible eructo del Tacaná: escuché la trepidación desde abajo mientras la camiona se paraba de manos y bajo su tablero desaparecía el mundo entero, una mano gigantesca jalándome del estómago con todo y pulmones y mi vista 10 años p'atrás.

Un guiño y era mi cuarto con sensación de mareo, viendo pasar las siluetas matutinas de Cercedilla sobre la pared de enfrente, proyectadas de cabeza a través de un agujero en los ventanales: tras colgantes pajaritos mañaneros desfilaba el panadero pedaleando su bicicleta con la canasta llena, el borrico arrastrando largos leños amarrados a su montura, la vendedora cantando bolsas de piñones por kilo (anoche me tragué dos bolsas) todos colgando del techo, cuando entré en espiral dando vueltas y vueltas más y más rápido, hasta vomitar los dichosos piñones una y otra y otra vez, apestando todo el cuarto con los fermentos de abajito mis narices y la lengua de fuera conteniendo la tos.

Sentí mi pelo mojado pero en vez del vómito era el arroyo circulando por el techo de la cabina, sin creciente menos mal. Poco a poco logré despegar mis manos del volante, apagar el motor y mis piernas soltaron al tubo de la dirección para salir y observar los daños, el agua a los tobillos. La Volqueta era un verdadero blindado: su caja protegió la cabina aporreada por años de brecha, ahora seis ruedas patas p'arriba.

-‘‘Buenas noticias, mi Don: la arena cayó en su lugar y por éso la Volcata libró al muro’’- anunciaba Inocencio desde los cielos, d'entre las copas que ocultaban la ribera.


1989, desde el LAGO TEQUESQUiTENGO (las volcanas iZTACCiHUATL y POPOCATÉPTL al fondo)
Hay segundos que suelen ser eternos, sobre todo cuando (¡cuándo NO!) yo solito ando metido en situaciones que más valiera no haber nacido. Como estar colgado afuerita de la Skywagon (avioneta Cessna sin asientos con puerta abierta) los brazos cruzados al pecho volando a 3 Km de altura, el Lago de Tequesquitengo como un lavabo chiquitito allá abajo, enfrente del Nevado de Toluca y las Volcanas (Izta y Popo) por mi derecha.

Pataleando rabiosamente, me arrastré como gusano por el rojizo túnel oscuro que apretaba todo mi ser, pugnando por tomar el aire que mis ardientes pulmones demandaban y tanta opresión impedía, hasta alcanzar la luz y así nacer de un maldito grito, escuchando:

-“posición de arco, checa tu altímetro”- la voz del Oscar en mi nuca a breves instantes de abandonar su reliquia voladora de los años 50’s, tan presente urgencia igualando mi pensamiento con aquél primer grito:

-“¿de dónde diablos me agarro?”- entre vuelta y vuelta.



2001, desde TEPOZTLÁN (la Sierra del Tepozteco al fondo)
La Perica (mi Combi verde) seguido me lleva por Tepoztlán y hoy topamos con mi amiga Jaranera de profesión y por gusto, en el Abrevadero de los Dinosaurios. Me pide un aventón para cuando regrese a la Hacienda, pues - "acabo de rentar casa por ahí cerquita, poquito más arriba." - Durante el camino me cuenta cómo diez anos antes se quemó parte de ésa casa, que’l dueño dió por muerto a su inquilino y de cómo (estúpidamente) se le ocurrió levantar un acta ¡¡por si las moscas!!. Nada más que faltaba el cuerpo y de un extranjero para colmos, años tardaron las autoridades en dar por cerrado el caso: casi tildan de asesino al pobre dueño. Le costó un dineral de abogados y nunca más nadie supo nada de "aquél inquilino fantasma".

Llegando a la cabaña recién rentada veo unos muros chamuscados con el apagador fundido, antes de pasar al baño y cerrar la puerta. Después, bajamos sus cosas y las pongo en la recámara, intuyendo antes de preguntar por dónde debo ir.

Entrando a la cabaña apenas escucho que inicia una tormenta con rayos. Cansado, me apoyo contra la pared cerrando un momentito los ojos; al abrirlos ya es de noche. Con la parpadeante luz de los relámpagos veo mi cama y la puerta abierta de la recámara. Con trabajos, como entumido, logro acostarme.

El Sol asoma por la ventana para cachetear cálidamente mi despertar, ayudado por un estómago vacío hasta los retortijones, -“traigo puesta la ropa del viaje, me dormí llegando”- . Un duchazo y la Bula Matari me conduce a Tépoz, hacia Paolo y su Pizzería. La pared anuncia que’s Miércoles por medio del Candelario, pero yo sigo en Domingo: me encanta del autismo, que mi tiempo sea más relativo que'l difunto Albert Einstein. Poco después, estoy encargado de encender el Arcoiris y como si nada allá por Zicatela de Puerto Escondido.

Bien preparado por mi compadre don Lucio, el Rayo m’encuentra. Pega en una varilla arriba del techo, sigue el cableado hasta el apagador donde está apoyada mi cabeza -cansado por conducir mil kilómetros desde Wirikuta- namás para ¡apagarme la Memoria, cuánta ironía! Olvido que soy el encontrado, al tiempo que cada parpadeo avanza los candelarios varios días, a veces varias semanas o por varios meses y hasta que la Jaranera necesita éste aventón a la cabaña.

Desde la Otra Ribera resuenan las risotadas de mi compadre, mientras acabo de escribir este relato: “… asté lo atrajo ¡por andar curando máquinas, compadre! El Rayo encuentra a los que curamos …”

Al encontrarte el Rayo aparece un Arcoiris de colores, sin rencores viejos con amigos nuevos, en tiempo de aquí y ahorita, materialmente jodido con todo el Astrolabio contento, cambiando mi Bula Matari (una VW Safari) por la Perica (una VW Combi verde).

-¡¡entre VW’s te veas!!



ENLACE:

Las Cinco Vocales

de mi talentoso amigo 'el Poeta' Mario Licón;
camarada del Abrevadero de los Dinosaurios en Tepoz,
ahora residente en Sidney NSW Australia:


LAS CINCO VOCALES


La famosa escritora española Lucía Echevarría, ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista, que "murciélago" era la única palabra en el idioma español-castellano que contenía las 5 vocales. Un lector, José Fernando Blanco Sánchez, envió la siguiente carta al periódico ABC para ampliar su conocimiento:

Carta al director del diario ABC:

Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que "murciélago" es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales. Mi estimada señora, piense un poco y controle su "euforia". Un "escuálido" "arquitecto" llamado "Aurelio " o "Eulalio", no recuerdo, dice que lo más "auténtico" es tener un "abuelito" que lleve un traje "reticulado" y siga el "arquetipo" de aquel viejo " reumático" y "repudiado", que "consiguiera" en su tiempo, ser "esquilado" por un "comunicante", que cometió "adulterio" con una "encubridora" cerca del "estanquillo", sin usar " estimulador". Señora escritora, si el "peliagudo " "enunciado" de la "ecuación" la deja " irresoluta", olvide su "menstruación" y piense de modo "jerárquico". No se atragante con esta "perturbación", que no va con su "milonguera" y "meticulosa " "educación". Y repita conmigo, como diría Cantinflas: ¡Lo que es la falta de ignorancia!



Fuente: PORTANERA

la Visita (2009)


"Pero qué padre lugar para vivir tienes"- decía la Canica, sentadita encima de la cama juntito a mí -"Y qué gusto me dá que tus hijos estén casados por cariño. Recuerdo cuán inquietos eran de chicos, cuando venían contigo para el fin de semana, a mi casa en Tepoz." donde Jean se cayó con todo y bici dentro de la piscina, por andar traveseando a lo loco con los sobrinos de la Canica. Tenían entonces entre 8 y 10 años.

Seguimos recordando aquellos tiempos, aquellos amigos. Como aquel día que nos acompañó Roberto a volar los avioncitos de Radio Control con los niños, allá por el campo ése de Fút tan afuera del Tepoztlán d'entonces. Repentinamente unos gritos femeninos llenos de histeria, interrumpieron nuestra concentración para arrancar los motorcitos de gasolina, flipando la hélice arriesgando un dedo.

"¡Míralos! ¡Pero míralos! Ni me hacen caso...parecen chiquitos, ahí con sus avioncitos para tarados, haciéndose los sordos. Y una acá esperándolos en la casa SOLA, sin aviso ni noticias ni desayuno. Sí, les estoy hablando, no se hagan" - nos espetaba la voz aguda de austríaca novia del tal Roberto, que ni se daba por aludido. Como que yá lo tenía harto...mientras, le murmurábamos entre nosotros - "Ya llévatela a la cama, no seas tan desgraciado. Está guapetona la histérica...¿Dónde te encuentras tales numeritos, Robertico? ¡Dale p'al gasto, no mames!"

Después de murmurar un - "Ya me tiene hasta la mami" - se la llevó el Roberto.  También nos acordamos de Estelle y Horace (Estél y Horáz, aunque era Jóras realmente...ella francesita hiperactiva y él gringo adinerado ahuevonado) una pareja tan moderna ... para no traumar la libertad de sus infantes (de cuatro años su niña y un bebecito reciente) no tenían cerraduras dentro de su casa. Una casa sensacional, con una piscina de azulejo Azul tan oscuro, que parecía llena de petróleo. Claro, cuando algún cuerpo femenino se desnudaba para nadar (ventajas que tiene la modernidad y consecuente peligro de quedarse tuerto) se veía sensacional ... parecía que flotataba en el espacio sideral.

El día que nos invitaron por primera vez, fuí al baño después de comer opíparamente. Estelle guisaba CASI tan bien como la Canica (dije 'Casi'; conste!). Y el vino tinto que trajeron desde California (cortesía de Horace) nos sorprendió gratamente por ser excelente. Estaba yo meditando allá, solito y encerrado en el baño chico, con su puerta justo frente a mi...trono. De repente abre dicha puerta la niña, se queda viendo entre mis piernas (de tal sorpresa, ni pude cerrarlas a tiempo) y me dijo - " Mi papá lo tiene más grande" y asomándose más de cerca - "¿De qué color haces tu K.K.? Mira que huele más feo que la de mi hermanito"

Alcancé a articular (a pesar de mi boca tan seca en pasmo) tratando de mostrar indiferencia 'para no traumarla' - "Creo que te están llamando para probar el pastel" - y la precoz chamaquita dejó de curiosear mis intimidades. Cuando llegué a la mesa por un trago de Vodka en las rocas para remojar mi reseco gañote, Estelle platicaba:

"··· cuando regresé con pañales limpios, no sólo mi niña cuidaba a su hermanito, sino que lo entretenía chupando su pajarito. ¡Ja, ja, já!" - reía tan francesamente. Digo, ni la Canica ni yo somos mojigatos ni mucho menos...pero sentíamos que hasta la modernidad, debe tener ciertos límites. Mira que modernidad excesiva, me provoca extreñimientos...

Con tales gastronómicos recuerdos, dejé a la Canica jugando con Iván, viendo la TV por Satélite (una película de guerra, "la Sortija" de Danielle Steel; curiosamente muy buena historia, con Natashja Kinsky) y bajé a preparar unos huevos con papas,cebolla, y un café contra el frío. Digo, era 2 de Noviembre y las madrugadas son frías acá en Sta. María. Subí todo en bandeja y seguimos nuestra conversación.

"Está bonita la casa que construyó Vicky, de veras tu familia es excelente." - Le contesté, - "La familia es trabajo de Vicky, mira que yo soy más bien pata de perro."

"Pues ahora veo las cosas tan diferente" - decía la Canica. - "La madre Vida y el padre Tiempo nos dan la mejor perspectiva en todo" - le respondí. A lo que me dijo - "Ahora entiendo perfectamente cómo fué que se atravesó la Negra entre nuestras vidas; no debí de irme a París sin tí...cuando regresé a decírtelo, ya vivías con la Negra. Me arrepentí mucho"

"En la Navidad anterior, por la misma causa se me atravesó Rossana de Nápoli" - dije (y qué pastas, qué panetone, qué...bárbara; pensé) Me miró la Canica con sus ojos tan verdes, muy enormes - "De Rossana no supe...ahora entiendo tus 'ocupaciones' todos ésos fines de semana..." Y así nuestras confidencias, de gentes que se aman más allá de relaciones, de distancias, del no verse...

Desperté vestido encima de mi cama; la Canica ya se había ido. Me extrañó cómo abrió la reja...Vicky andaba viajando por Europa (posiblemente visitando a María en Granada) y mis hijos estaban de viaje...e Iván, ¡aún no abre candados! Bajando a la cocina ví los trastes, la cafetera y el sartén limpios. ¡Siempre tan ama de casa la Canica! Fueron cuatro años de risas por algo...su carácter es sensacional. Y hasta la ví más guapa anoche; éso que es un poquito mayor que yo...tragaños la nena. Aunque me intrigaba algo no recordar a qué horas le abrí la reja... Decidí llevarme Iván a Tepoztlán, para visitar al Panteón donde trabaja Line como minera, desde aquel año '80.

Por el camino, estaba nuestro Otoño desatado. El Sol esplendoroso en nuestra segunda Primavera, tan diferente al Otoño de paises más nórdicos. Las flores de campo se ponen tan contentas en ésta época, con la Volcana vigilando todo nuestro valle morelense...entrando a Tepoz, paré con los amigos del 'Abrevadero de los Dinosaurios' (los Arcos del mercado, donde toreamos a la Polecía cerveza en mano).

En cuanto me vieron, dijeron - "¡Ni te imaginas de dónde acabamos de venir! De acá abajo, del Panteón...acabamos de despedir a tu antigua novia, aquella Canica hermana del 'Chido', se murió anoche." - "Sí, tan propia y puntual ella; tenía que morirse para Día de Muertos, la condenada Canica" - les respondí, sin poder decir más... En vez de cerveza fueron con Mezcal ésos brindis pá despedirla ...los huecos que dejan los Muertos los íbamos llenando con recuerdos al brindis, muy poco a poco... mientras, el tal Iván retozaba feliz de regresar a Tepoztlán.


Francamente, la Canica y yo platicamos muy a gusto y me encantó que viniera a despedirse.
Noviembre del 2009

Candelarios Erróneos (1991/2001)


año 1991

¡Al fín! ¡Casita hogar! Después de 15 días por el desierto, arrancando la Willys '55 de mi amigo Sardo Paolo, dueño de una Pizzería en Tepoztlán. Nada más anoche, manejamos 650 Km desde la Estación 14 de Wirikuta hasta Tepoz, con mi Bula Matari(VW Safari, tipo jeep) escoltando a la Willys, en éste viaje de prueba y reubicación. Con la Willys ya estacionada como vehículo oficial de la Pizzería tepozteca, regresé con la Safari a mi casita cuernabaleña para dormir. Mañana terminaría algunos pendientes, antes de que empezara la Semana Santa.

Entrando mientras sonaban los truenos, no me percaté que cerrando ojos al mediodía, los abrí ya entrada noche con un sólo parpadeo: estaba tan cansado, que sólo percibí mi cama a través de la recámara abierta, y trabajosamente me acosté sobre ella. Con otro parpadeo más abrí los a pleno día bajo el Sol, devorándome las entrañas un hambre de locos. Únicamente deseaba comer un filete "a la Paolo" allá en Tepoz, acompañado con algún vinillo. Encendí la radio de Bula Matari pues la casa estaba sin electricidad. Mientras me quitaba la ropa puesta todo el viaje de regreso, escuché entrando a ducharme:

"...para hoy Miércoles el clima será caluroso, rebasando los 36°C..." - pues ¡váya que soy distraído! Nunca sé ni en qué día vivo. Creí regresar a casa todavía en Domingo. Un bife de ésos que salen del horno pizzero, adornado con la sonrisa de Paolo y sus anécdotas mientras brindamos con un vino de la casa, es medicina indispensable para olvidar todas éstas pequeñeces. A barriga llena ¡corazón contento!

Aplicada mi medicina Paolo sirvió los expressos de rigor, mientras se nos añadía el Profe de Natación. Nos disponíamos a intercambiar banalidades como toda sobremesa exige, cuando entró una Damita Piernuda y escandalosa. Paolo se levantó dispuesto a sacarla a la calle, mientras el Profe de Natación se escondía tras la barra, diciendo:

"¡LA LOCA!" - las voces entre Paolo y la Piernuda aumentaban de tono, hasta que me levanté atrayendo la atención de tan Sicótica Piernuda. Me quitó la copa y después de un trago me preguntó mi nombre; mientras, Paolo discretamente acompañaba al Nadador experto, atrás de la barra.

"Ahora que te acabaste mi copa, quizás tengas la mínima cortesía de comunicarme cuál es tu problema" - le contesté, mientras en vez de cautivarla con mi nombre, le clavaba mis azules ojos en las negras chispas de los suyos ··· fascinantes negras chispas, tengo que admitir.

El problema era de fácil solución. Con su Volkswagen llegó frente a la Pizzería con la última gota de gasolina: cuando fueron por más combustible y lo añadieron al tanque. se regó por todo el pavimento. La Piernuda le dijo entonces "¡Inútil!" a Paolo, quien contestó que le iba a hechar un cerillo a su VW. Un vistazo por abajo del eje delantero y ví la manguera del tanque colgando. La metí en su lugar, fuimos por gasolina y arrancó perfectamente ··· mientras dos "fuertes machos" escondidos tras la barra de la Pizzería, respiraban bastante aliviados ···

...la Sicótica Piernuda necesitaba mudar sus cuatro cajas de abejas, abandonadas en el cerro. Un campesino las compró para producir su propia miel. Como mi Bula Matari estaba sin lona, apoyé tal moción ecológica. Ignorando de qué se trataba, claro. Bajo la dirección de la Piernuda Apiaria, tapamos las rejillas de cada caja, antes de que Orfeo Negro tocara su guitarra para levantar al Sol. Tomé la primera caja, bajé vacilantemente (¡PESAN!) por la vereda del empinado cerro hasta colocarla en Bula Matari, unos metros más abajo.


La segunda caja, fué menos aburrida: al momento de levantarla y girar para avanzar, oí un -"¡PLÚF!!!" de mal agüero...alcancé a ver la base de la caja en el suelo, con TODO el ENJAMBRE encima, libre y furioso por tal encerrona (no les entra aire para ventilar con sus alas) copeteando todo con brusco aterrizar...En menos de un segundo pensé:

"Quieto, Capuleto. Si no te mueves, no te harán NAÁADA..." - y a galoparme IPSO FACTO todo el cerro p'arriba y p'abajo, sin sentir ni subidas ni bajadas, ni piquetes, ni nada más que un zumbido que me volvía LOCO !!! (échale la culpa al zumbido, compadre: de por sí yá...). Cada llegada por auxilio con la Sicótica Apiaria, era rechazada, haciéndola correr más que yo mientras clamaba:

"¡Sácate! ¡Lárgate!!! Estás lleno de Abejas!" - era su tierna información. Como no llegaba a ninguna parte y ya sin aliento, empecé a restregar mi cabeza contra las ramas bajas del bosque. Hasta que las aplasté toditas...Siendo Marzo, andaba en shorts y manga corta. No tenía un sólo piquete abajo de la cintura (¡gracias a las Diosas! que ahí están mis partes más vulnerables) Quizás si me hubiera acostado en vez de estar ahí paradote...pero, si ven mi Aura (por algo se concentran a la cabeza) tampoco creo que serviría de algo. Ahora entiendo a los pobres Osos...

Retiré, nada más del rostro, más de 50 aguijones. Sin añadir los del cuello y los brazos. Curioso cómo en menos de un segundo, se acabó mi amor por las Abejas, por el vuelo y hasta por la Miel. Por la Sicótica no: loca pero terapéutica, la condenada ...

Después supe del fuelle para humo, de las mascarillas, de guantes...y que las cajas, son varios bastidores encimados, unidos todos por gravedad. No están clavadas...la cera mantúvo unida la primera: las demás, las agarré desde MERO ABAJO ! Mis reflejos mejoraron: ya con la cuarta caja, la última, resbalé por la vereda. Mi mano que mantenía la tapa de abajo, soltóla para agarrar un tronco y no caer... y a oír otro "¡PLÚF!!!" y mirar otra vez la tapa con todo el enjambre ZUMBANDO encabritado... cuando mis manos colocaron toda la caja EXACTAMENTE en su lugar al INSTANTE, antes de pensar ni NADA nada, limonada. Éstas Abejitas se salvaron ... la segunda caja que me persiguió, curiosamente seguía teniendo buena cantidad de Abejas ... nada más atacaron las Guerreras yo creo, las demás protegieron a su Reina.

Ni me dió fiebre, ni cruda (Tequila con Piernuda son buena Medicina) ni nada ... sólo un dolor de muslos de correr desbocado por los cerros Tepoztecos. Y ¡me encanta la Miel!

Así empezamos una farra divertidísima de tres días sin parar, celebrando con mi Novia nueva por todo Tepoztlán. Acabamos durmiendo "la Mona" en su casa: amaneciendo ahí empecé a notar algo fuera de...¿lo "normal"? Debo aclarar (aunque no sea taáan necesario) que lo "normal" nunca se me dá y éso desde que nací. Pero ver "Diciembre" en el candelario, provocó mi salida del nuevo nidito de amor. En la Pizzería, mientras Paolo me servía ése Expresso tan delicioso (y tan necesario) le pregunté si tenía un Candelario nuevo.

"Sí, justamente los acabo de imprimir. Tómate uno" - contestó sorprendiéndome mientras lo desenrrollaba, para mostrame un Candelario ¡del Año Entrante!

"¿No tienes uno de éste Año?" - oí que mi voz preguntaba mientras unas mariposas aleteaban por todo mi estómago, anunciándo que de veras estábamos al último mes del año y no a una semanita de la Pasión de Cristo...me mostró la pared y la fecha: efectivamente, a plena víspera ¡de Noche Buena! Casi nueve meses se pasaron en tres días...pero ¡qué malos son éstos Candelarios! Me despedí de mi nueva Novia, de su casa y de Tepoz: tenía que ir a preparar la cena Navideña en casa de mis hijos y de Vicky, hasta Cuernabalas.

Pasé la Navidad y el Año Nuevo en Familia.

año 1992

Poco antes de mi cumpleaños, Jean (mi hijo) me propuso llevar el TallerMóvil hasta Chacahua, un manglar con pescadores de raíz negra, para reparar los motores fuera de borda de sus lanchas. Sin pensarlo más, despedimos a Cuernabalas y a los amigos, enfilando la Costa Chica con mi Safari ésa misma noche. La Dra. Vicky nunca me notó nada "anormal"...

Ya establecidos allá, Jean empezó a bucear con los locales, sacando coral negro a 75 metros de profundidad...mientras, fuí a Puerto Escondido (una hora en Bula Matari) para cambiar de economía: en Chacahua te pagan reparaciones y viajes locales (no hay taxis, ni carreteras) con cerveza, con alojamiento, con comida...con cualquier cosa, menos ¡con gasolina ó con dinero!

En Puerto Escondido empecé dando mantenimiento a los vehículos del hotel Arcoiris: una Combi VW blanca y un Pick-up Ford con estribos. José Luis (el dueño) me propuso ser jefe de Mantenimiento del hotel, ofreciéndome su cámper estacionado ahí, junto a la alberca bajo las palmeras, como vivienda oficial. Me encantó la idea. Con el tiempo, me encargó su hotel, sus empleados y sus clientes, cada que viajaba fueras. Ahí conocí a su socio Roberto Crowe, surfer pirata de los aires con su avioneta de 4 plazas, para aterrizar en playas inaccesibles con buenas olas. Nació una amistad que abarca ambas familias de ellos y a mi familia. (leer la Maule)

Nadie notó nada extraño en mi comportamiento, ni me acordaba haber dejado una casa con todas mis pertenencias, allá en Cuernabalas. Jean me visitaba de vez en cuando, a medida que iba avanzando con su buceo y Vicky lo apoyó con varios cursos para buceo profundo. Según yo, así pasaron tres meses...que el mentiroso Calendario tradujo como poco más ¡de cuatro años! ¿De qué y cómo viví antes, los casi nueve meses en Tepoztlán? ¿Quién me alimentaba? ¿A quién le debía? Son preguntas sin respuesta...que nadie hasta la fecha sabe. La Dra. Vicky opina:

"¡Te pasó por borrachote, qué!"

año 1994


Un buen día, llegaron a Puerto los Paracaidistas ofreciendo Saltos. Desde que fuí con Paolo al desierto por su Willys, no saltaba: como buen adicto los conecté inmediatamente. Ésa misma tarde, al tocar la arena de la playa aterrizando mi Salto, sentí algo raro: ¡ya recordaba de nuevo lo que estaba haciendo! No es que hubiera perdido la Memoria: lo que sé hacer seguía ahí bien presente. Era lo nuevo lo que yo no registraba: después supe que lo llaman Memoria Inmediata. La controla el Hipotálamo, el mismo que dejando de funcionar le sirve a los Matasanos para diagnosticar a la Muerte...mi Protectora con visitas sorpresivas e inesperadas.

Ya desde en denantes, preferí tenerle Amistad a tenerle Miedo. No es ni el Guía ni su Nave lo que nos causa la Tristeza, ni siquiera es el Viaje: es la Partida. Ése súbito hueco que nuestro Corazón vá llenando con recuerdos, tan poquito a poco.

Éso quería decir entonces, que "algo" me pegó seriamente en el Hipotálamo. Empecé pensando en una embolia. ¡Casi le provoco la Muerte a la Dra. Vicky con ésa teoría! Tan incontenible fué su ataque de risa, para repetirme después:

"¡Te pasó por borrachote, qué!"

año 1998


EstherAlicia (Ave del Paraíso)

 Con Lolita la exótica Flor del Paraíso en juventud, mi autónoma desMemoria visualiza mucho, pero "muy mucho" a la Sicótica Piernuda ··· años después, siete para ser exactos, queriendo preguntarle sobre ésos tres días, registrados en mentiroso Candelario como nueve meses (pregnancia paridora del bienestar)...los dinosaurios del Abrevadero tepozteco responden:

"¿No te has enteráo? Se la llevaron al Manicomio, la trataron con electros: ya no saldrá jamás. Aislada, sin derecho a visitas..."

"¿Y Paolo?" - pregunta mi terquedad averiguatoria.

"Paolo ya murió...¡Salúd por ellos!" - con nueva ronda de cervezas a fondo, antes de que nos interrumpa la Polecía tan terapéutico brindis. De su VW y de la Willys no supimos nada más, me atestiguan unas Montañas ensordecedoramente mudas...

dedicado a Doña Capitana (gracias por "EstherAlicia")

año 2001
Montañas de Tepoztlán

Pasando el Tiempo, cuando andaba seguido por Tepoztlán, una amiga Jaranera de profesión y gusto, rentó ésa casa olvidada donde dejé todas mis pertenencias, aquél día que llegué de Wirikuta, aquél día que se hizo de noche de un sólo parpadeo y con cada nuevo parpadeo erraticaba todos los candelarios. Nos topamos en el Abrevadero de los Dinosaurios y me pidió un aventón cuando regresara a la Hacienda, pues - "acababa de rentar casa por ahí cerquita, poquito más arriba." -  Por el camino fué contando cómo se quemó parte de la casa, de cómo el dueño dió por muerto a su inquilino, y de cómo (estúpidamente) se le ocurrió levantar un acta ··· por si las moscas. Solo faltaba el cuerpo y de un extranjero para colmos. Años tardaron las autoridades en dar por cerrado el caso: casi tildan de asesino al pobre dueño. Le costó un dineral de abogados y nunca más supo nada de "aquél inquilino fantasma".


Ayudé a la Jaranera para bajar algunas de sus cosas y hechar un ojito al interior. Siguiendo el rastro de lo quemado, noté que seguía al cableado eléctrico de la luz. Fundido estaba aún el apagador donde me recargué llegando del Desierto. Subiendo sobre la loza, ví que todo originaba desde una varilla del colado, una varilla dejada al aire entre varias más pequeñas, para después construir un segundo piso. Ahí noté quién me visitó ése día, quién me hizo parpadear: fué el Rayo. Lo primero que deja como secuela, es una falta total de memoria cuando te pega. Si acaso uno despierta después, ni se sabe qué te pasó.

Primero me vino a la mente "en boca cerrada no entran moscas" por aquello del ¿quién diablos pagó la renta?: seguidamente, recordé aquellas proféticas palabras de mi compadre Lucio, mayordomo Granicero desde que topó con un Rayo, tiempo há:

"Ay, compadre: pero si el Rayo lo vá a encontrar tarde que temprano. ¿No vé asté que cura máquinas? Pos éso, el Rayo nos busca, escoge a los pocos que curamos ···"



un Mil Usos ¡Borrachote pero Sobreviviente!

ENLACES:

en tierra de Rayos, suenan los Truenos (1975 - dedicado a MariKarmen)

...recién llegamos del Norte, rentando casa en Santiago Tepetlapa, municipio de Tepoztlán. Vicky, con seis meses de pregnancia arreglaba nuestra estancia; pa no estorbarla, decidí visitar mi compadre Lucio y escuchar nuevamente sus burlonas carcajadas, tan llenas de Vida...
Volcana el Popo al amanecer, desde la casa de mi compadre

-"¡Que gusto, compadre! Casi me hizo pensar, ¿a poco no viene? si lo llamé con el Tiempo...vamos a con mi hermano. Recién enterramos nuestro Ombligo (la Madre), estamos por despedir su Espíritu de la Difunta."
En mi mente la imágen de una señora india, llena de bellos surcos su cara tan expresiva, enmarcada por grandes orejas. Su sonrisa expresaba la creatividad de ésta Naturaleza, su hermosura acrecentada gracias al siglo en Vida. Se expresaba  mayormente en Náhuatl aunque dominaba el Castilla.


Abracé a mi amigo Ernestino, hermano de mi compadre y hoy anfitrión en pleno duelo. Todos, pertenecientes o no a la ranchería éramos bienvenidos; traíamos nuestra presencia para despedir con gran fiesta a la TataMama, llevada más Allá con los Señores de los Aires...con aquellos nuestros Protectores, con los Mensajeros de la Volcana.

Entre los comensales se hallaba el no tan favorito yerno de mi compadre, aquél Panadero esposado con su hija la más favorita, aquella la más trabajadora. En nuestra mesa Ernestino platicaba su época revolucionaria, de cuando era el jóven secretario de Rubén Jaramillo:

-"Organizó nuestra Campesinada para defendiéramos las tierras con balas, papel y tinta, aquellas sus armas de ley. Abogado, se sabía todas la mañas leguleyas, nos enseñó a no caer en engaños de los estudiados. Si subían los Federales a buscarlo, ya no bajaban con vida. Todos regresaban de patas pá delante con las apestosas botas puestas. Los descalzos tenemos zapatas duras pá bajo, zapatas con tierra de hombre."

-"Empezamos las primeras cooperativas campesinas. Teníamos fuerza representativa, fuerza económica, fuerza con nuestra gente. Por éso dió el su perdón aquél licenciadillo López Mateos, sellando con puñal en una mano el su abrazo; ná más pá que se confiara don Rubén...con la otra mano ofrendando treinta monedas al Judas."

Otros comensales llegaban a ésta su mesa. Los de panza llena dejando  lugar para los hambrientos, me pasé a sentar junto mi compadre. Frente a nosotros su hija con aquél Panadero, tras enormes botellas abiertas de CocaCola alternando sendas ollas con hielo.

Recordamos aquella señora que mi compadre curó allá por Ozumba, aquél jóven que él sanó en Tlane, a nuestra Coronación bajo su Cruz, a recuerdos de todo y nada, a recuerdos del Tiempo...brindando cada recuerdo con cubas de aguardiernte cañero, de ésa caña regada con la sangre de Zapata, de Jaramillo y de tantos más...


Ya entrado en copas Ernestino se paró vacilante, desafinando desgarradoramente las Golondrinas para despedir a la Difunta. Manos amigas trataban de estabilizarlo, mientras se inclinó hacia nosotros aquél Panadero, susurrando con falso gesto escandalizado: -"Qué falta de respeto ¡y en casa de la Muerta!"

Nada más ví la enorme botella de CocaCola bruscamente acostada hacia aquél Panadero, gorgoreándole cascadas de líquido a presión sobre los huevos, mientras ora sí escandalizado reclamaba:

-"¿Que pasó, don Lucio?"- de quien nunca ví la tan veloz mano traviesa.

-"Es más fácil atajar el líquido con la mano, que atajar la pena de Ernestino"- respondió sonriente mi compadre al aquél irrespetuoso Panadero sin panadería, con una esposa tan bien trabajadora que lo mantenía ...

Con Diecinueve Dedos y Uno Faltante (1973/75)

Detener mi camino por asistir  otros autos varados, encauza mi destino:  por asistir a un desconocido cuyo Escarabajo tenía los platinos pegados, resultó ser Presidente Municipal de Tepoztlán, aquél Domingo que necesité depositar mi ombligo en su Panteón; por asistir a un gringo sin gato para su Combi de rueda ponchada, conocí a Scott y somos amigos incondicionales hasta hoy.

Una cosa conlleva otra y al poco tiempo de encontrarnos, Scott nos presentó a nuestro compadre Lucio. Un compadrazgo intermitente por mi pata de perro mecánico, a veces  por los Altos de Morelos náhuas, a veces por los Montes Azules mayas. Con un primer recién nacido necesitado de medicina consuetudinariamente.

A las dos semanas de nacido en Tlayacapan, Juanito amaneció de mal humor. Lloriqueaba y pintó sus pañales de color verde al soltarse su estómago. No quería teta y empezamos a verle la mollera hundida. El pánico guió mi Escarabajo a la casa de mi compadre Lucio, allá hasta Nepopualco.

Tomándolo entre brazos, don Lucio decía cariñosamente: -"Ah qué Juanito éste, asustando tus papases por un simple sentón. No te preocupes, ahorita te componemos, Juanito"- y pidiendo un pañal a la Vicky, lo empezó a mecer de un lado a otro hasta enrollarlo como taco con sus bracitos bien pegados, cual muñequito de rosca de Reyes. Lo tomó de los pies y apoyando la cabecita de Juanito en su otra mano, lo mantenía colgado como a 45º de inclinación, cuando le dió un jalón de pies, enérgico pero corto.

"Ya puede darle pecho, comadre"- le dijo a la Vicky, entregándole un Juanito tan sonriente como siempre. Y el condenado tragón se le abrió un apetito a dos tetas. Durmió hasta su siguiente ración como un bendito.

Viendo mis ojos espantados, rió don Lucio al tiempo que explicaba: -"Es normal, compadre. Na más se le cayó la mollera por curioso; se quiso levantar y cayó sentado porque está muy tiernito toavía."


Meses después arribamos a Oxolotán, ribera entre las Montañas de Agua mayas. Juanito llamaba la atención porque casi nadie había visto un bebé rubio. Cuando pasamos todo un día caluroso a la orilla del río, Juanito empezó a quejarse con calentura  y a estar inquieto sin comer; ésta vez con la mollera en su sitio. Pasaban seis de la tarde y ya no había panga en Tapijulapa: incomunicados en el monte hasta el día siguiente. Llevamos nuestro Juanito a casa del maestro Claudio.

"A qué Juanito éste, preocupando tus papases con tu pelo de jilote"- decía don Claudio mientras metía la mano en ése bocal con yerbas sumergidas en alcohol de caña, para sobar cariñosamente la cabecita mojándole su pelito - "Tus papases no creen que venimos del campo con la vista caliente".- Y regresamos a casa con Juanito perfectamente dormido después de apenas probar el pecho. Nos preguntábamos ¿qué sería aquello de la vista caliente?

Tres días después, la misma monserga. Ya curado y dormido Juanito, dijo don Claudio: -"Mire ingeniero, sé que no cree en éstas cosas. Pero cuando en la orilla del río se le queden viendo a Juanito, dígales que lo carguen. ¡Pa que ya no interrumpa mi borrachera cada madrugada! Me cae bien el Juanito, no es éso: pero si le cargan al Juanito, ya no le darán más calentura."- Y con cuánto cariño me cargaban al rubiecito: así, Juanito ya más no tuvo calenturas.

Estábamos en Navidad y los Nacimientos siempre tienen un Jesús rubio. Nunca olvidaremos ése 24 cuando todo el pueblo interpretó al Nacimiento en vivo, Juanito con el papel de Jesús: arriba, el cometa Kohoutek surcando aquella Noche maya, nos vigilaba sin ser visto.

Pasando la Rosca de Reyes a Juanito se le volvió a caer la mollera. Ni modo: de vuelta con el maestro Claudio para levantarle la mollera ... acá fué de otro modo. Enrrolló a Juanito con un pañal como don Lucio, le tapó la nariz y le dió un soplido fuerte por la boca. ¡Listo! Otra vez sonreía y mamaba Juanito, bien chapeteado sin mollera y a dos tetas.

Dejando a Vicky con Juanito, fuí con mi pipa a la orilla del río, cuyo murmullo conducía el coro de sapos bufos y marcaba el compás danzante de murciélagos pescadores rasando el agua. Un intermitente Cocuyo, confundiendo su propio reflejo con nuevo romance, empezó a valsear con tal encuentro luminoso. Súbitamente, un gran Sábalo saltó del río y se lo zampó de un bocado, despertando gran algarabía entre Sarahuatos. Un Jaguar les indicó que se calmaran dando fuerte bramido.

Tiempo después regresamos a los Altos de Morelos ésta vez en Tepetlapa, municipio de Tepoztlán. Mientras Vicky arreglaba la casa a su gusto y seguía fabricando  al hermanito de Juanito, visité a mi compadre Lucio. -"Oiga compadre, no tenemos quien cure nuestros tractores"- fué su recibimiento -"acá tengo éste terreno, allá unas láminas y con m´hijo Gabriel traeremos unos horcones p’armar una techumbre. Asté pone la herramienta ¡y listo! ya tenemos taller ¿Ton's qué compadre, se anima?"

"¡Clarines compadre! Faltaba más"- contesté gratamente sorprendido. Al día siguiente, Gabriel y yo estábamos armando la techumbre, cuando ví que le faltaba el pulgar de su pié derecho. Los huaraches nada ocultan ni mi curiosidad tampoco.

"Nada, que llevando las vacas de mi Apá al monte a pastar, me quedé bien jetón. Despertando, pinches animales sábe dónde andaban. Me subí a una peña grandota para otear más a lo lejos por mis vacas y  meto la pata donde estaba bien dormida una cascabel. Me prendió furiosa del pulgar la condenada. Acá sólo, en el monte y sin caballo, no quise arriesgar y que me mocho el dedo de un machetazo, antes que'l veneno circule. Hice una hoguera y me comí la condenada con las tortillas y los chiles que mi Amá siempre pone en mi morral. El machete bien rojo sobre las brasas, secó la herida y regresé cojeando a la casa, después de encontrar las pinches vacas."

A qué Gabriel éste, con 19 dedos y un faltante ...