La crisálida o pupa, es el estado por el que pasan algunos insectos en el curso de la metamorfosis: los transforma del estado de gusano o larva, al de imago o adulto.
1ª PARTE
La noticia del accidente carretero comenzó tejiendo al más enredoso capullo : desfilar de gentes cuando la Soledad me llamaba, eventos que cumplir cuando la Apatía me invadía, agradar desconocidos cuando me veían cual carne de cañón: que si el negro o el blanco es luto, letanías de cómo lo siento tan buena qu'era cuando jamás ni la visitaron, que si la caja de titanio, para sacar cuanta lana familiar o si de pino, para miserables analfabetos.
Aquel accidente se llevó a mi ombligo y quemaba ahí tan sordamente bajo mi ombligo, que aún siento la brasa y mira que perdí la memoria alguna que otra vez.
Para mujeres y hombres tejiendo nuestro capullo por la metamorfosis del ombligo perdido, nada vuelve a ser como antes. Cual huella digital, nuestro ombligo es único e irrepetible: la huella digital única por delatarnos, nuestro ombligo único por defendernos a capa y espada, tengamos o no la razón. Hilaba aquel capullo cual crisálida errante, por un Tepoztlán en pleno 20 de Noviembre y su Municipalidad cerrada (por aquel puente en fin de semana), con el cuerpo de Line y todo el cortejo a medio camino desde México, cuando una voz se acercó para saludarme:
- Hola Don, ¡qué milagro, por fin te acuerdas de los amigos! ¿A qué se debe tu visita?
- Vine al papeleo para cumplir el último deseo de mi madre
- Mi más sincero pésame, Don ¿cuál fué su voluntad?
- Descansar en Tepoztlán entre sus flores, vivir acá fueron sus únicos momentos de paz, sin problemas. Pero la Alcaldía estará cerrada todo el fin de semana. - No te despreocupes pinche Güero(Rubio, en mexicano)tú deposítala en el camposanto y cúmplase su voluntad. Pasando el puente haremos el papeleo: ahora soy el Presidente Municipal y así lo decido. Cuando yo no era nadie, te paraste para arrancar mi Vochito y ni cobraste: ¡ésta te la debo, Don!
De contraste total a las actitudes federales: en México un extranjero NO se puede enterrar hasta estar plenamente identificado. Line perdió el pasaporte, las tarjetas y su bolso entero junto con la Vida en aquel accidente. Mas todo se arregla en México con una sonrisa y NADA, nada hace reir tanto a los poderosos como bajarnos descaradamente nuestro dinerito: porque somos carne de cañón y porque carecen de ombligo.
Durante la misa de rigor antes de cortejarla hasta el camposanto, descendió un rayo amarillo desde el vitral de la cúpula hasta el féretro violeta de Line, iluminando las flores amarillas que tanto le gustaban, ahí frente al altar. Como los que nunca la conocieron, el cura era todo alabanzas y buenaventuras (antes de pasar la bandeja, claro), negocio que le interrumpió tan bruscamente aquella luz que hasta el nombre se le borró:
- ... y lo buena que era nuestra hermana ..? - tosió, presidiendo un silencio sepulcral cual antes de sepultar.
- ... y lo BUENA que era ¿ NUESTRA HERMANA ..? -más tosidos,encabezando otro santo silencio angustioso a ojos desorbitados, mientras por allá atrás apenas sopló un suspiroso: - ...line.
- ... y tan BUENA que era ¿¿ NUESTRA HERMANA ..?? -
- ¡¡ LiNE !! - le gritamos estentóreamente de todos lados. Ni mis hermanas ni yo atrevidos a cruzar miradas: hubiéramos soltado carcajadas generales a grito destemplado hasta el día de hoy. De sobra conocíamos su odio hacia los curas... ¡traviesa hasta en la despedida, nuestro ombligo Line!
CAMPOSANTO de TEPOZTLÁN
2ª PARTE
Mis hijos (de 9 y 7 años) andaban en plena depre tras la ausencia de su abuelita Line. Me los llevaba a Tepoz cuando ví la Patrulla de Caminos y Puentes estacionada más adelante. Recordé que al accidente acudió un helicóptero, el Águila Dos de Caminos y Puentes -sintieron latir el corazón de Line y la volaron inmediatamente al Hospital de Topilejo, para intervenirla sin suerte- y les conté:
- Fíjense que para llevarla al Cielo, bajaron dos angelitos en un helicóptero - mientras me veían con cara de NoMeTomesElPelo. Paré tras la patrulla para preguntar a los agentes: - ¿Conocían la Señora del VW convertible negro que se accidentó? - Sí, una vez la asistimos para cambiar la banda. - ¿Verdad que dos angelitos negros (color del uniforme de Caminos y Puentes) bajaron en un helicóptero para subirla al Cielo? - ahí notaron que'l VW negro, era de la abuelita de mis acompañantes: sólo nos avisaron a familiares directos.
Ver aquellos jóvenes oficiales sonrojarse, tartamudear y contarles a mis querubes cómo se la llevaron volando, fué tan fuera de serie como cuando dijeron a continuación: - Debería pasar a nuestro corralón, saliendo por la carretera libre. El auto tiene reparación y la multa no es tan cara.
Sin saber bien cómo seguía hilando aquel capullo, llegué hasta el corralón y vislumbré al auto de Line con la capota abierta, entre otros autos destartalados. La reja sin candado me permitió llegar hasta el convertible y hechar un ojo al interior. Al primer vistazo ni quise reparar ya nada ni volver a verlo nunca más. Un cuidador se acercó a preguntar si era familiar de la dueña.
Al confirmarle su sospecha me pidió identificación - no pienso repararlo, lo que vale en éstas condiciones paga la multa del accidente y quedamos a mano - Es que tengo algunas pertenencias de la Señora, las entrego con previa identificación.
De una grúa sacó la bolsa perdida de Line con el pasaporte, la cédula migratoria, la cartera con efectivo, la libreta con su cuenta de cheques, varias tarjetas, llaves y otros personales: hasta la plancha llevaba ahí Line. - Si dejo todo en el vehículo lo pierden y dicen que fuí yo. Mejor lo guardo hasta que algún pariente aparezca.
No aceptó ningún efectivo, sino la pulcata de rigor acompañando unas garnachas: no quería comer sólo ni aprisa, sino en pleno convivio a luto musical con banda. Mis hijos llegando Tepoztlán, encantados de hacer nuevos amigos contando ‘los Angelitos Negros del Helicóptero Negro del Convertible Negro’ ¿Y su abuelita Line? Bien, gracias: entregada por Allá en el Cielo.
¡PORQUE BRiGANTiA ES iNFiNiTAMENTE GRANDE! Nací bajo la tutela y protección de Mórrígan, Reina de la Guerra y por lo tanto de la Muerte: la llamo la Morena mi hada Ángela, pero una Reina es mucho más poderosa que una simple Hada. Gracias a la Segunda Guerra debo la existencia y gracias a la Muerte debo la pervivencia. Nací honestamente tan sinvergüenza qu'el valemadrismo guía mi percepción, asombrando a santos budistas de la Karma y adeptos a la virgen de Guadalupe, por igual. Nací tanto más impredecible -qu'enyuntando a la mujer con la ola marina y la clima en un sólo tiro- que Khronos a veces se desenlaza de Ananké por el placer de observar la evolución de mis andadas.
Usando la calentura de nuestros padres -nos hayan planeado o no, sean pareja o ni vuelvan a encontrarse jamás- el Hado nos trae a ésta Ribera cuanto más marginados más protegidos y en mi caso, bajo las Alas de Mórrigán. Tan brigante espíritu se manifestó desde mis primeros recuerdos, olvidados conscientemente y manifestados intuitivamente haciendo caminos de locura al andar. Quizás milagros quizás pecados inequívocamente tomo mis decisiones, anque espanten la monotonía de aldeanos aburridos entre carceleros mandamientos.
Desde mis brumas iniciales vislumbro al Bosque, cuyo lenguaje del movimiento ya conoce nuestro cuerpo desde antes de nacer, como lo saben otros bichos y las plantas, los aires y las aguas, la tierra y el fuego. No es el movimiento autómata y euclidiano de la rueda -o de la idioma hablada-, sino la música de las esferas que observamos después de morir la tarde. Mis mayores olvidaron tal lenguaje por razonar con la idiomática y me prohibían sordamente ir al Bosque, qu’entre cantos de lechuza y aullidos de lobo nos ofrecía protección, mientras Mórrigán desaparecía amigos y enemigos a diestra y siniestra: no fueran a ser tentados con descubrirnos por cobrar la recompensa. En las guerras entre bestias humanas tan sólo el oro vale y como nunca alcanza, deslumbra: sólo aviva fuegos fátuos de glorias efímeras y trahiciones sin fin, como toda ley apocalíptica.
Tal guerra mantenía en las afueras a mis mayores durante semanas y hasta meses, dándome grandes oportunidades para escabullirme al Bosque. Los ancianos dueños de la finca bajo cuya tutela quedaba, decidieron llevarme con ellos cuando salían a cazar conejo, nutria, jabalí y ciervo, o a recolectar frutillas, hongos, trufas y chalotes: al menos así iría conociendo algunas veredas y evitarían perderme.
El desperdicio de nuestras comidas alimentaba otros animales de la finca, pero en cualquier descuido llevaba huesos, pieles y entrañas a la orilla del Bosque donde dos perritos me esperaban con su madre en cercanía, observando a contraviento creyendo no ser vista. Poco a poco se fué acercando al paso de los días para olerme las manos y volverse mi amiga. Se anunciaban con sendos y cortos aullidos para evitar extraños, mientras la lechuza ululante sobre la cerca me apremiaba a satisfacer su gula: sabía que siempre traía algún tembloroso ratón para ella. Poníamos trampas para controlarlos o se comían todo lo nuestro, hasta la ropa a veces. En cuanto abría la trampa salía corriendo y ella lo atrapaba planeando cual gato alado para llevárselo al nido. Así nació mi fascinación por volar.
Por ser parte del Bosque, siguiendo a los bichos conocí más veredas bajo su guía y protección, que con los ancianos abuelos adoptivos más bien depredadores del Bosque: casi se desmaya madame Bastié cuando conoció en el cubil a los perritos con todo y mamá, me dijo se llamaban lobos y por ello escogió al apodo que me designa hasta hoy. Mis dos actas de nacimiento me nombran diferente en una idiomática que nunca escupí: mientras la una dice “bastardo” la otra dice “reconocido”. Cosas de mi tedesco padre: en una ganábamos la guerra y en otra, buscaban un soldado Ryan a sangre y fuego aquellos cascos redondos que “no eran nuestros amigos”.
DESDE PAMPLONA(1948/52) me extrañaba la actitud de mi hermana mayor sobre el tema Chevreuse (aquel mi Bosque), allá donde nacieron los primeros pasos que pavimentan mi Camino; desde conceptos de belleza y estética, hasta éste amor por la Naturaleza que me permite convivir con otros animales; desde notar que los humanos somos terribles bestias, hasta hallar excepciones que me reconcilian con mi propia especie. Ya en Madrid (1952/56) Arlette evadía el tema descaradamente. Expresar un simple -"Recuerdo que madame Bastié..."- era interrumpido como ducha helada mirando al cielo con un -"Oh oui oui, Chevreuse..."- en ése tonito pacientemente tan falso de aquella que tiene un hermanito simplón y descerebrado. Vinimos a México poco antes de que Arlette se casara con Gaby en 1956 y residieran en los United States: son el único matrimonio duradero en TODA nuestra familia por tres generaciones.
Pasaron los años y en 2001 nos encontramos por última vez, celebrando (bueno, yo sí celebraba) la defunción del General, mi padre. Mientras los demás discutían con voces a venas de cuello hinchadas e índices amenazantes ¿cuántas pertenencias no se pudo llevar y a quiénes le correspondían?, conversaba con mi hermana mayor y salió el tema Chevreuse. Arlette exclamó sin contenerse:
-"¡Es que no tienes idea cómo era TU madre (y suya también ¿O NÓ?) antes de conocer a TU padre!"- (el padre de Arlette dejó a Line viuda) y pensé a hocico cerrado menos mal, que cuando lo abro salen bombas Molotov: -"¿Porqué no enterró rencores en el Panteón de Tepoztlán, cuando depositamos el cuerpo de Line allá por 1980?"- y mejor cambié de conversación. Celebraba depositar el cuerpo del General porque cerraba un círculo que ni tenía en cuenta hasta que enfrenté su cuerpo: NADiE muere DOS VECES y un duelo tan añejo que se lo llevó el Olvido cuando murió para mí hace 45 años, tampoco tiene repetición. Aún así no me heredó rencores ni malos recuerdos mi desconocido padre, sino agradecimiento: educó y casó a las también desconocidas hijas de mi fallido matrimonio, borrando así nuestro abandono en España cuando vino a México... para vivir con ‘la otra’: la misma vieja historia de tantas migraciones y matrimonios fallidos. La Vida y el Tiempo hacen mancuerna para darnos lecciones de Sabiduría y pacificar nuestros corazones, cuando tienes los ojos bien abiertos y sabes mirar.
Pasaron 13 años más para que Arlette navegara hacia la Otra Ribera con Gaby, sin volvernos a ver por acá. De vez en cuando me pregunto en silencio: ¿Porqué mis recuerdos, en vez de rencores y odios como todo mundo, contienen momentos de suprema belleza y alegría, compartidos ocasionalmente con tan escasos humanos? ¿Porqué normalmente otros prefieren sufrir la Vida como Calvario, azotarse con alambre de púas y comer cuanto vidrio molido encuentren, anque sean chimuelos?
Recientemente se reveló ésta historia bajo la propia óptica de Arlette: si me visitó como la Canica antes de navegar hacia la Otra Ribera (ver La Visita) francamente ni sé, porque nunca se quiso hacer visible (¿vergüenza, acaso?) o bien, fué mi conveniente desmemoria.
PARiS, 23 DE JUNiO 1940
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FRANÇE 1940.- Al ocupar Francia los alemanes y tomar París, Line hizo amistad con el Waffen SS Oberführer (ingeniero del ejército) que tenía a su cargo el movimiento de los trenes franceses. Entre copas y confidencias Line le reveló que la adinerada familia de su primer matrimonio, pagó abogados para quitarle la patria potestad de Arlette.
Huérfana desde sus tiernos seis añitos y de padre desconocido, la familia del Tío Pablo le hizo la vida tan insoportable que Line estudió enfermería para vivir lejos e independiente. Conociendo un acaudalado hacendado del Congo Belga, se casó sin pensarlo más y se fué a vivir con él hasta el corazón de África. Embarazarse de Arlette y atestiguar tantas torturas que aplicaban a los trabajadores negros en vez de sueldo, acabó con su utópica luna de miel mientras el alcoholismo del hacendado lo acabó con la botella en mano. Viuda, Line regresó a Bélgica con su hija para acordar con los suegros la herencia de Arlete… pero ¡¡qué iban a compartir nada con ésa bastarda aventurera!! Le quitaron la hija, la patria potestad y la exiliaron de Bélgica. Line se fué a trabajar a París hasta que lo invadieron les sales tête de boches.
El Oberführer urdió un plan: Bélgica fué tomada antes que Francia y también ahí mandaba la Wermacht (ejército alemán). Nadie les impidió pasar la frontera, tomar el castillo de los abuelos por asalto, secuestrar Arlette y salirse, apoyados con un batallón SS que comandaba mi tío Otto el de los planeadores. Pero ante las autoridades belgas, los abuelos levantaron una denuncia de secuestro ... ¡¡contra Line nada más!! (NADiE se atrevía a decir NADA contra ningún general alemán, por aquello de la Gestapo). Hasta aquel día de 1980 cuaqndo guardamos a Line en el camposanto de Tepoztlán, seguía vigente la orden de detención por éste secuestro: así de rancias y vengativas son las leyes bien belgas. Line jamás volvió a pisar la Bélgique.
A la única que nadie tomó en cuenta ni le pidieron opinión, fué Arlette. Cambiar su opulento castillo de abuelos consentidores, por un departamento en París con una chimenea de espejos (preciosa, eso sí: lástima que si la encendías se estrellaban TODOS) y con un medio hermanito bebé, acaparador de atenciones maternas… Arlette tenía 9 años entonces y no le hizo ninguna gracia ser mi niñera asignada. Bajar desde la huevona Nobleza belga, ser familia con el enemigo y ponerse a trabajar además: ¡¡Qué horror!!
PARiS, 25 DE AGOSTO 1944
FRANÇE 1944.- Llegó el desembarco de Normandía y el ahora SS-Brigadeführer und Generalmajor der Waffen-SS, movía sus trenes a diestra y siniestra hasta que se perdió la guerra. Logramos quedar escondidos en la vallée de Chevreuse, saliendo por la Puerta de Versalles, ahí mismo por donde pasó la División Blindada (la NUEVE española) del general Leclerc para liberar París. Pasamos de ser "raza aria superior" a ser "carne de paredón" en un abrir y cerrar de ojos: herr Generalmajor der Waffen SS era considerado "nazi" y doña Line era considerada "colaboradora"-Arlette y yo como modestos rehenes na más-, por Dios y por la Patria.
Para Arlette, la niñez opulenta del castillo abuelitario se tornó en finca abandonada, sin agua caliente ni corriente, sin luz ni trabajadores. Los señores Bastié habían tenido mucha riqueza, pero con la fatal economía francesa de la preguerra perdieron todo y sólo les quedaba ésta desvencijada hacienda. Teníamos que hacer TODO y los inviernos eran duros. A falta de nietos nos tomaron como familia, pero Arlette los aborreció al instante: llevaba excelente relación con sus opulentos abuelos belgas antes que Line la secuestrara. Bajar desde la huevona Nobleza al Lumpenproletariat, nunca es paso fácil y menos en plena pubertad: añadamos “el pequeño detalle” de tener precio sobre nuestras cabezas.
Recuerdo bien las lecturas y cuentos de los abuelos Bastié, en sendas cenas frente al perol de la chimenea. Eran aventuras difíciles, retos inimaginables y sin embargo, los héroes lograban su cometido y salían adelante (menos en la leyenda del inocente Sigfrido: lo mata su mejor amigo) . El Libro de la Selva fué toda una revelación: menos mal que no teníamos osos ni tigres, pero una manada de lobos sí y venían para pedirme nuestras sobras. La primera vez que un alce buscó refugio en el establo junto a las vacas, estiré la mano y agachó su hocico para resoplarme todas sus babas como muestra de carino y amistad.
Durante la Navidad armando la crèche de Noël, contaban cómo el niño Jesús había sido buscado para ejecutarlo, como nos buscaban ahora. Escondida en un pesebre con techo de paja, María trajo al pequeño Jesús bajo el aliento del burro y del buey para calentarlo; igualito a nuestro pesebre, donde cada mañana ayudaba limpiando la ordeña. Los ‘americanos’ eran los modernos Esbirros de Herodes y sus persecuciones. Aladino fué otro descubrimiento: ahí la dificultad era escoger entre tantas grandes aventuras. Ya ni digamos Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, tan criminales como nosotros y grandes héroes entre los marginados. Las Mil y Una Noches me dejaban soñando con la princesa cuentista de velos translúcidos y danzas del vientre, igualita a mis primeras gitanas de aquel verano cuando acamparon tan cerquita de la finca.
Entiendo que me prevenían para no caer de rehén y que la matazón alrededor nuestro me pareciera una gran epopeya. Arlette en cambio, aborrecía sus voces e historias marginales; para nada reemplazaban a sus amados (y sobre todo opulentos) abuelos belgas. Fueron sus peores momentos y la marcaron de por vida, así como a mis padres. Yo carecía de parámetros para medir la causa de tanta angustia, ni tampoco sabía de poderes y riquezas privilegiadas tan perdidas como añoradas. Nada más conocía al Bosque cuyos bichos nos ayudaban y cuyos frutos nos alimentaban.
Tiene un costo el ver la Vida así, desde aquel Bosque rústico hasta hoy. Cuando mi amor por la Naturaleza se marchita en las urbes, me llevo toda la familia a la Selva como si el mundo entero así pensara y no fueran como Arlette, tan ubicados al Centro de la Boa (viendo un sombrero), mientras yo estoy a la Izquierda de la Boa (viendo que tragó un Elefante Blanco). Tampoco TODO MUNDO tiene que ser disléxico ni autista (soy autista funcional, anque los de mi entorno digan que ¿funcional? no tanto). Las gentes ven la marginalidad como una desgracia, la sufren y se trauman; yo en cambio encuentro amistades valiosas, mucha solidaridad humana y valores universales, como ser aceptado por lo que SOY y no porque ADEUDO una falsa Zona de Confort basada en hipotecas, préstamos y otros ahórcate más. También aborrezco la ruidosa vida nocturna urbana: sus falsas luces opacan a la Noche, a la música de las Esferas y a la danza de las Estrellas.
De por allá también surgió mi intransigencia con el General: cruzamos el pantano sin mancharnos el plumaje como familia francesa, para luego abandonarnos y hacer otra familia germana porque Alemania ya se levantaba. A mis 13 años le retiré el habla, borré su memoria y seguí errante mi camino. Algo le remordía o no hubiera cargado con sus dos nietas, las hijas de mi frustrado matrimonio. Resulta que su pareja era estéril y sólo así complementaron una familia.
Cuando la Vida y el Tiempo así entrelazan nuestros Destinos derrochando Sabiduría, NOMÁS HAY QUE ESTAR ALERTA Y NO PERDERSE EN iNFiERNiTOS (ni cremaciones)...
Música para la Cremación del Brigadeführer und Generalmajor der Waffen-SS
Aunque narrado en francés, Lobo habla en inglés con la cámara. Espectacular el Agujero Azul del Mar Rojo. N'idea tengo de ónde sacó el gusto por tales locuritas ···
Subíamos por bella escalera de madera, mientras comensales de barriga llena bajaban cediendo lugares. La Tasca reventaba. Nada de "quiero mesa para cuatro"; donde encuentres vacío te sientas; son más estómagos rugientes que mesas hay. Deliciosos aromas emanan desde arriba, enmarcando la maderería muy al estilo Campeador. Cientos de velas en forjados candelabros, romantizan éste ambiente de vamos todos a batir el diente y èse buen diente nos hermana todos.
Me hacía boca el agua pensando en una Fabada. No entiendo mi cabeza a veces; mira que escoger tan extravagante lugar para gozar una "simple" Fabada ··· antes de pedirla, ví al General asomándose por la belleza de escalera, mirándome extrañado por tan inesperada presencia en aquella gloria gastronómica. La multitud nos acercaba mientras abría sus brazos haciendo la cabeza levemente de lado, como para mirarme mejor; mis brazos abriéndose también como un reflejo en el espejo. Nada fácil soltar éste abrazo después de 44 años sin dirigirnos palabra alguna. Dijo entonces:
"Ahora mi corazón ya puede descansar en paz"
Un corazón desbocado abrió mis ojos. No recordaba tener hambre ni quién me acompañaba; sólo recordaba al General diciendo ésas palabras. La Tasca con sus olores de colores tan desvaneciéndose yá, mientras desde la cama enfocaba dos loros lejanos volando en pareja, encuadrados por mi ventana abierta. Afuera, variedad de pájaros afinaban su Canto para levantar al Sol ...
· entra el Otoño ·
Días después, Jean organizaba nueva vida. Casándose pronto en Europa, pasaría antes a despedirse ¿ podría recogerlo en el Aeropuerto de México ? ¡ naruralmente que sí ! Mientras buscaba mis llaves de la Perica y recordaba brincar el charco 44 años atrás, para nunca regresar más, encontré aquél arrugadón papel escrito con la dirección del General, olvidado ahí juntito al llavero: escrito por el esposo de mi hermanita Menor, al visitar Puerto averiguando si aún yo vivía. Embolsé ambos por aquello de las moscas. Una enorme Mariposa Blanca guiaba la Perica dejando la Hacienda.
"Quiero conocer mi único Abuelo" - expresó Jean al llegar, como en variedad de ocasiones anteriores. Ahora, la Perica nos transportaba por tres horas de carretera, desde el Aeropuerto a la puerta del General en Tequesquiápan. Tocando el botón del Intercom, escuchamos una voz femenina aburrida, preguntando:
"¿ Quién ?" - Le respondí: - "JeanLoup y JeanLoup" - después...largo silencio. Repitió aquella voz femenina: - "¿ Quieéen ?" - con mayor entusiasmo. De nuevo respondí: - "JeanLoup y JeanLoup" - logrando alargar aún más aquel silencio del Intercom. Nos sentamos en la banquita de cemento, muy a la sombra de aquella casa pueblerina. Por fin nos pasaron por pasillo oscuro hasta la estancia de dos niveles, donde nos esperaba el General en traje sin corbata, mirándome extrañado por tan inesperada visita, mientras abría sus brazos haciendo la cabeza levemente de lado, como para mirarme mejor; mis brazos abriéndose también como un reflejo en el espejo. Nada fácil soltar éste abrazo después de 44 años sin dirigirnos palabra alguna. Dijo entonces:
"Ahora mi corazón ya puede descansar en paz"
Después, las presentaciones de rigor con su sorprendida mujer y con su nieto. Sirvieron vino y la conversación tomó su curso entre Jean y el General mientras su mujer y yo nos observábamos calladamente. Nunca pensó ver la Oveja Negra cara a cara en su casa, ya tan invadida den'antes con la criticona presencia de mis hermanas y de mis hijas. Yo mientras pensaba que si dejaba viudo al General ··· sería viudo por cuarta vez. Ni Henry el Octavo lo permita. "¿ Porqué dejaste a tus hijas ?" - me espetó aquél General que nos abandonó en España 45 años antes, aquél General que educó mis dos hijas los últimos 30 años ... mientras, su mujer y Jean competían por tener los ojos más redondos en la cara más asustada.
"Bueno, yo también haría las cosas de forma diferente, ahora" - se respondió aquél General, mientras mi asombro crecía a la par qu'el alivio de su mujer y de Jean; una enorme Mariposa Blanca planeaba frente la ventana de su jardín, donde una Flor abrazaba un Colibrí. La Perica nos regresó a la Hacienda un poco más noche, llevada por ésa Luna tan Llena.
· sigue la Primavera ·
Semanas después, sonó fúnebre la campana de la Hacienda, anunciando a mi hermanita Menor; venía a reparar su Shadow, pensé. Tras nuestro abrazo me dijo:
"Pues ¡ yá !" - así, cortadamente y pregunté - "Yá, ¿ qué ?"
"Ya murió Papá. Voy por la Mayor y su esposo al Aeropuerto, para llevarlos a Teques. Lo vamos a velar con tus hijas y su señora. Tú ¿qué piensas hacer?" - tarabilló como torrente.
"Me voy a Tequesquiápan" - respondí tranquilamente, mientras pensaba en que Álex ya no habló con su Abuelo, en que ahora soy el más viejo de ésta rama familiar ··· en que la sabuiduría nunca se me dá ··· Ya noche por la carretera, una Lechuza Blanca guió a la Perica por intrincadas montañas, alguna que otra estrella Fugaz orientándonos.
Entrando al Velatorio, el silencio retumbó ensordecedor. Enfoqué todas las miradas sin dilación alguna. Primero fuí con el difunto anfitrión de nuestra reunión. Su cara dormida emanaba una paz que nunca supo apreciar. El acta de defunción con día de ayer, no fechaba una muerte acontecida 45 años há. Yo que hasta mi entierro fuí celebrando, atestigué en silencio cómo los Generales nunca mueren dos veces, cómo son los vivos quienes despiertan las ganas de llorar ···
Saludé a tres grupos de mujeres antagonistas, unidas en requerir mi ausencia urgente. Aquellas miradas de - "hora sí llegaste, ¿ verdad Oveja Negra ? Claro, ¡ a la repartición !" - mezclaban la envidia de no ser varón, primero y único varón del General, a la impotencia de impedirme estar ahí. Saludar a éste su inesperado padre, apenas lo pudieron controlar mis hijas. Se desquitaron mejor contra "la Harpía" que les arrebataba lo suyo. Ésa mujer ahora viuda, que acompañó y cuidó al General durante sus últimos años, heredera de su casa. Mis hermanas también le sentían ésa misma aversión, incluyendo a la Mayor que ni era su hija por sangre sino por adopción.
Se acercó para hablarme la Mayor, la que fué mi segunda madre en aquellos turbulentos años de guerra perdida; éso lo guarda siempre con agradecimiento mi corazón. También está entre una serie de resentimientos albergados en su corazón. "No sabes lo que era tu madre antes de conocer a tu padre" fué su frase más memorable en aquél velorio. No entiendo aún cómo teniendo pendientes así, no los enterró 21 años antes junto con el ataúd de Line, allá en Tepoztlán. De mi desconocido General sólo quedaba agradecimiento por haber atendido todas las necesidades durante el crecimiento de mis hijas. Éso borraba todo con creces hasta habernos abandonado en España.
La Menor de mis hijas, estaba alegando con la Viuda del General. Su perfil idéntico al de Line, también movía su dedito como Line cuando regañaba. Las dos tan guapas como su Abuela, que los genes saltan por donde menos esperas. Mi hermanita Menor callaba, extrañando un General al que se acercó tardíamente ··· quedamos de vernos para desayunar.
Mi hermana Mayor llegó primera al desayuno. Al mostrar una copia del testamento, de una ojeada ví la mente del General: todo repartido entre sus débiles mujeres. Dejó cinco partes iguales, menos la casa que usaría su Viuda. Si vendiese lo dividiría entre las cinco. Llegó mi hermanita Menor opinando que era injusto, que no me tocaba ni pío. Silenciosamente para no despertar más rencillas, mi corazón agradeció al General mis dos partes: una para cada hija. El corazón de mi hermana Mayor siendo incapaz de apagar rencores...para qué le encendía otro. Ni podía ver su mayor tesoro; ser el único matrimonio estable en toda la familia, desde generaciones atrás hasta hoy.
Ni mis Hijas ni la Viuda vinieron a desayunar. Saber esfumarse a tiempo es la mejor de las medicinas para éstas ocasiones. Los tres hermanos nos abrazamos, despidiéndome con un - "Suerte y hasta luego: debo regresar a la Hacienda, nadie más la está atendiendo" - intuyendo que no vería más a la Mayor.
La Perica encendió la radio para ponerse a cantar "muerte y transfiguración" bajo aquel Universo estrellado de Luna Nueva enlutada, hasta arribar la Hacienda; así también la cantó el Opel Rojo, en aquella Noche sin Luna, después de morir la Mona; así también la cantó mi Bula Matari, en aquella otra Noche sin Luna, después de morir Line.
· pasan 21 Lunas más ·
Y la campana de la Hacienda sonó anunciando otra visita de mi hermanita Menor. Traía la PC del General; todos opinaban que era vieja, ni mis sobrinos la quisieron, por dizque obsoleta. Antes de tirarla a la basura, pensó en traérmela por si servía para algo y regresó a la escuela de Cuautla para recoger mis sobrinos. Conecté todo y la encendí, maravillado de que funcionara. Una HP Pavilion 8241 con windows 95 y conexión telefónica. Inmediatamente salió a luz del día TODO lo que NO deseaba saber, para conmocionarme sin mucho sorprender. Trabajo me ha costado ser la Oveja Negra, como para ponerme pusilánime a éstas alturas, ¡ digo yó !
Unos días después, Álex me regaló una tarjeta de Prepago Internet y empecé a navegar por la Web@. Poco a poco me fuí familiarizando con la necesidad de Banda Ancha; de darle mantenimiento; de renovar sus entrañas; de más memoria para windows XP ··· hasta hallar mi CiberGurú y tocayo, Teo. Ahora voy a su CiberTaller para practicar, desarmar y armar PeCés y Laps, en un ambiente familiar con amistad gastronómica.
La PC del General transcribe todo ésto ...¿ hubiera creído tal final a sus 45 años de ausencia ?...¡ni en sus más perversos Sueños!
Ésto resultó ser una mezcla más explosiva, que las latas de Júmex pretendiendo ser explosivos, en aquél vuelo Aeroméxico! Acá en Féisbuken Multiply en Blogger se acabó la privacía...digo, ni falta que me haya hecho nunca...
El desórden empezó viendo unas fotos de mi sobrina Samantha: reconocí inmediatamente nuestra (ex)casa en Madrid, Madrid, Maaadrid! donde tomaron una foto de Line (madre mía y abuelita de Samantha) Seguidamente, entré a GúguelErz, para ver si encontraba el Metro Lista , estación que está(ba) a 7 pisos abajo de la foto.
Ya no está el puesto de Periódicos, donde compraba los T.B.O.'s, (Cómics en Mexicalpán - bandes dessinés en Oh, lalá! la France...) como la Codorniz y Diego Valor: éste tenía un programa por radio, de 15 mins. cada episodio: aventuras de SáyFáy, con Españoles invadiendo Venus, mientras sus salvajes nativos de color verde que te quiero verde, (y con orejas puntiagudas, claro!) capitaneados por el terrible Gran Mekong, trataban de salvaguardar su planeta...algo así como una mezcla entre Buck Rogers y la Conquista de México, con naves espaciales en vez de carabelas. El idioma oficial en Venus era ¡el Castellano! El centro Espacial Terrestre estaba en Alcalá de Henares.
No sólo entré ahí con GE (que General Electric NÓ! hómbre...GúguelErz y olé!) encontrando la casa vista desde la Estación Espacial: cuando puse vistas de la calle apareció un diaporama de todo el dificio! Desde la calle hasta nuestra terraza...Adiós recuerdos !
si a tu ventana llega una paloma, trátala con cariño, que es mi persona ...
Estaba feliz, caminando ése día de verano junto al mar. De vez en cuando mojaba sus piececitos con agua salada, avistando allá lejos a su Amiga prohibida, aquella viejita bondadosa vestida de encajes negros, siempre con un velo tapando su cara. Pocas veces salía su Amiga de aquella Institución usada como prisión. Pocas veces el clima asoleaba la costa tan tranquilamente, días que permitían lo usualmente prohibido por "los grandes". Prohibido salir a pasear, prohibido verse y platicar, prohibido andar descalza...
Ni ella ni su Amiga entendían a "los grandes". Su Amiga le hablaba de tierras exóticas, de amores imposibles, de trahiciones familiares, todas actividades ésas de los "los grandes". Nombraba aquellas tierras lejanas en su recuerdo, como Mesicó: allá donde el matrimonio bautizaba bandas de música, allá donde nacieron todas las flores del mundo junto con las fiestas. Allá "los grandes" fusilaban a cualquiera en todo momento, regando la tierra con sangre a falta de agua.
Decían que estaba loca su Amiga, también decían que era familiar del tío Pablo. Nunca entendía de qué Tío Pablo decían: si el Tío que la regañaba tanto en la finca, o el Tío que aparecía en todas las monedas de Bélgica. A "los grandes" nunca les gustaba aclarar todas ésas cosas interesantes. Temían al Tío Pablo por su pareja de mascotas "Gran Duque" anidando en el Granero. A sus espaldas cuchicheaban que estaba tan loco como su Amiga, que era brujo y que tenía pacto con el Diablo, que quizás éso los emparentaba. A "los grandes" nunca les gustaba hablar de frente: ni acá por la Finca ni allá por exóticas tierras lejanas, tan bien pintadas con las palabras de su Amiga.
"Los grandes" vestidos de blanco se llevaban a su Amiga al atardecer, llamándola "mi Emperatriz" entre cariñosamente y con sorna. Ésta vez la Niña osó preguntarles:
"¿De veras se llama Emperatriz?"
"No mi pequeña - respondieron condescendientes - su nombre es Charlotte. Anda, véte a casa, las niñas no deben acompañar locas, porque luego se contagian ¡y las encerramos también!" - alcanzó a oir la Niña que huía ya por la playa, corriendo hasta llegar a la Finca sin haliento. Allá notó algo raro: alguien había puesto demasiadas velas, en la escalera a la habitación de su mamá...oyendo voces acercándose desde la cocina, se metió entre cortinas del pasillo, espiando aquellos cuchicheos de "los grandes":
"Pobrecita bastarda, murió su loca madre. De tal palo tal astilla. Quién le mandaba andarse enamorando de aquél Gitano. Él robó ésa mula del Tío Pablo, que al año siguiente le vendieron con pelo teñido. Más se merece el brujo ése, por su pacto con el Diablo. La obligó al aborto con sus malas artes, dejando ahora huérfana a la pobrecita bastarda."
Estrujando su corazoncito un presentimiento fatal, su mente recordaba con detalle ésa noche en que despertó para ir a la cocina por leche y una galleta. Ésta misma cortina la escondió cuando entró enorme sombra por la ventana abierta, sombra que fué directamente hacia la butaca, recogió olvidado sombrero chambergo negro y cuando volvió para salir, la vió ahí totalmente paralizada de miedo, la garganta tan reseca que ni pío. Avanzando (para secuestrarme, pensó la Niña, debe ser un Gitano ladrón) hasta quitarle los rizos de su cara, fijando con ojos más profundos que su amiga a los suyos para besarle su frente, tocándola con manos tan suaves y cariñosas como las de su madre. Se apartó poniendo un dedo en su boca susurrando:
"Shshshsh..." - desapareciendo en la negra Noche para nunca volver a verlo más...así, como ahora su mamá. Siguió las velas por la escalera, sabiendo demasiado bien para su temprana edad, ésa soledad tan implacable que la esperaba, sus lágrimas ya secas antes de empezar a llorar.
... si a tu ventana llega una paloma, trátala con cariño que es mi persona.