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mi Alma es Mexicana: Wirikuta mi Corazón

Chaquira Wixárica
Aquella NocheBuena, mientras nuestra familia curiosa le preguntaban a Vicky y a nuestro amigo José (Marakame Wixárika), sobre la espiritualidad del Jicuri (peyote) y su relación con la filosofía budista, me dejé ir a cierta Primavera allá por 1975, cuando estaba acampando con Scott y Miguel en "Wirikuta" junto a mi Matida McCulloch (Combi Blanca) y les conté:
"Despés de comer cuatro cabezas a cuál de peor sabor, después de filmar con Scott y Miguel el atardecer y las flamas de nuestra hoguera en pleno desierto, después de cenar allá en Wirikuta al pié del Cerro Quemado, me dió por caminar y conocer el desierto nocturno."

"Era una noche clara, llena de estrellas sin Luna. Veía al desierto frente a mí, como si fuera un plato al revés, disponiéndome a llegar caminando hasta su lomo para dominar toda la inmensidad nocturna desde ahí. Mi hombro derecho apuntaba hacia una tormenta con rayos por allá en un horizonte lejano, perfilando a reojo una Sierra del Catorce empequeñecida de tanta distancia."

"Escuchaba las conversaciones entre jaurías de Coyotes, contándose las novedades y que un extraño los visitaba sin portar armas. Todo lo que era sombra, contenía espinas impresionantes. Todo lo claro era el piso desierto, limpio de espinas. Noté unas piedras cúbicas de forma, como carbón en apariencia pero tan duro que no tiznaba, conteniendo vetas blancas.

Recogí algunas muestras y al agacharme, noté escondida entre las sombras espinosas una liebre de grandes orejas anaranjadas que observaba con gran curiosidad mi recolección. Estaba muy tranquila a menos de un metro, sabiéndose protegida entre sus espinosas amigas."

"Encontré unos escarabajos muy similares a los de mi casa en Santiago Tepetlapa. Pero éstos carecían de la tan mal llamada simetría: su lado derecho no era la imágen en el espejo del izquierdo, sino que todo era un dibujo con la misma diagonal, embelleciendo todo el bicho. Notablemente, tampoco encontré serpientes venenosas ni animales pozoñosos."

"A las dos horas de caminar, pensé en regresar a nuestro campamento, tan fácil de localizar por sobresalir el techo de "Matilda McCulloch"
(aquella Combi Blanca) encima de toda la espinuda vegetación. Algunas Maternidades con su bebé (Palma Yuca) en los brazos eran más altas, acachándose un poco para obsevar mi perplejidad por no ver ninguna Combi, ninguna hoguera encendida, ningún rastro del nuestro campamento."

-"El Extraño está perdido, el Perdido está extrañado"- se aullaban las jaurías de Coyotes entre ellos. Una Lechuza me saludó con su estricencia, obligándome a verla por encima de mi hombro izquierdo. La ví recortada sobre los relámpagos de la lejanía. Voló protectoramente sobre mi cabeza, como aquellas amigas de mis Selvas adolescentes. -"Pon los Relámpagos sobre tu hombro derecho, y encontrarás lo que buscas"- llegó entonces a mi mente."

"Caminando mi regreso, noté que el efecto de plato al revés (cuyo domo se alejaba a medida que avanzaba hacia su cúspide) era muy similar a la curvatura marina: nunca se llega ni al borde ni a la cúspide del plato llamado "Non Plus Ultra". Las jaurías de Coyotes aullaban frente a mí -"Guiémos al Perdido paque s'encuentre, encontremos al Perdido paque se Guíe"- hasta que dos horas después bajo estrellas sin Luna, apareció el esperado resplandor blanco de Matilda dominando
espinudas sombras. Recogí los huesos de pollos que horas antes cenamos, para entregárselos a mis burlones hermanos Coyotes. -"Sabe cocinar éste Perdido Encontrado, sabe encontrar éste Cocinero Perdido"- coreaban, aullando su gusto."

"No supe cuánto había dormido: me desperté por el ruido de una desvencijada carreta de bueyes, a punto de arrollarme. Crujía el desierto entero bajo enormes ruedas, bajo cascos de enormes bueyes. Nos levantamos apresuradamente, y NADA: ¡no había nada! En cuanto nos acostábamos ¡sentíamos que nos arrollaban! Hasta que vino a la mente -"Debe ser un Espejismo Acústico"- mientras la hermana Lechuza, alzaba su silencioso vuelo desde una Maternidad dejándome seguro con los míos."

nuestro Sol salió de Wirikuta y la Luna nació en Wirikuta


Olivia Carrión -- Miguel Grunstein -- Scott S. Robinson -- Carlos Saenz
(1975 -- 50 min. -- México)
De vuelta a nuestra conversación Navideña, vi a  José mirando muy contento similares recuerdos. No pude compartirles más: que no es el Peyote, que no es el Jikuri; que la experiencia ES Wirikuta, desierto nada desierto, tan lleno de Vida y de Magia, tan Madre Naturaleza; que el Jikuri es como mi Matilda (VW Combi´73 blanca): un medio de transporte para llegar, nada más; que muchos van pero pocos llegan. Cuando Miguel, Scott y éste MiLUsos salíamos de Wirikuta, mi Matilda se rebeló y logró atascarse en el ÚNiCO charco de todo un Desierto: prefería no dejar Wirikuta.

Que cuando regresé a Wirikuta para quedarme unos días en Estación Catorce y rescatar la Willys de Paolo, allá en 1991, no ingerimos Jikuri y fuimos a varias fiestas rancheras; que Wirikuta nuevamente me acogió con las hermanas estrellas e invitando a la Luna en enorme festejo por mi regreso; que comimos chochas (flores de la palma yuca), cabuches (flores de la biznaga de espina rosa) capead@s en huevo, quesos de cabra frescos en panes horneados con gobernadora. Y mezcal a morro entre cerveza y cerveza, lubricando tan aventureros gañotes.

El 25 por la tarde comiendo el recalentadito, noté otra ventaja de hornear un pavo previamente ahumado: como los romeritos y como el buen mole casero, ¡se torna más mejor qu'el día anterior!

Mas tarde se despidió nuestra Familia para regresar a Puebla y llegar al hogar en buena hora. Nuestro amigo José llevó su familia al mercado de Tepoztlán para vender sus artesanías de chaquira. Vicky irá por la noche a casa de Isabel Tercero y Cipriano (Mitote Jazz) para estar de fiesta.

Preferí quedarme descansando, viendo TV con Iván. Y no me arrepentí. Para los que amamos México hasta la médula, éste año que termina abundó en torpezas, desaciertos, masacres y mentiras de nuestro Gobierno de Pacotilla (con perdón de Paco y Costilla). Éso nos estruja la existencia algo poco.

Empecé viendo al Perfecto Ojete, al Doctor House: tan capricorniano y mujeriego que me identifico plenamente, como todo buen sinvergüenza. No, ni me duele la pierna. En los comerciales exploré la programación de otros canales, y en el cultural 22 nada más decía "Programación Navideña", como si pasaran gilipolleces tan sabidas por repetidas,  tan mal hechas por tan vistas ya ··· menos mal que ganó la Curiosidad: estaba en concierto la Orquesta Filarmónica de las Américas, dirigida por su fundadora: Alondra de la Parra. Aparte de tan melódico nombre, Alondra dirige con mano firme a músicos extremadamente talentosos, tan amantes de su instrumento como de nuestra música mexicana. ¿El nombre de tal concierto? ¡"Mi ALMA MEXiCANA"!

Retransmisión del 30 de Noviembre en el Auritorio Nacional de la Ciudad de México .Los había escuchado anteriormente el 15 de Septiembre: fueron lo ÚNiCO que valió la pena entre TODOS los festejos del (tan cacareado y fallido) Bicentenario.



Ésta mujer sabe combinar con gusto desde lo más tradicional y clásico, hasta los más rumbero y cabaretero de nuestro país. Una composición que no conocía, transporta TOTALMENTE al subconsciente: "Preludio al Sueño", de Federico Ibarra. Desde Revueltas y Moncayo, no escuchaba música tan expresiva. Claro, no faltó el Huapango de Moncayo, de mis favoritas. Es la mejor interpretación que oí hasta ahora! También magistralmente interpretado el vals "Sobre las Olas", sin empalagos ni cursilerías (no es de mis favoritos). Claro que tengo lo mío de cursi; me encantó ésta entre las canciones favoritas de mi loco corazón:



Lo escuché todo todo. Hasta entré a su página para averiguar más. Y yo, aborrecedor de políticos mexicanos antes que cualquier otra cosa del Mundo, me voy topando con que ··· ¡Es nuera del ex-presidente Zedillo! (¡no me jodan!) Con tales relaciones no extraña que a los 30 años haya logrado tanto. Ojalá y otros provilegiados fueran así de talentosos, así de amantes con mi México. Porque talento tiene, así como estudios y carrera por méritos propios. Sus músicos son inmejorables, dándole sabor a la música como pocos. Realmente estoy encantado con éste descubrimiento: valieron la pena los sinsabores políticos al darme cuenta de su contraparte, de que sí habemos mexicanos enamorados de nuestro país, construyéndolo con nuestro trabajo. El Arte es el medio para proyectar nuestro México real, siguiendo con nuestra Gastronomía. ancestral Ya ni menciono nuestra gente, ni nuestro accidentado paisaje, ni nuestro catastrófico clima ···

Les comparto ésta la más mejor Navidad: con perdón de hijos tan ausentes y tan a gusto en otras tierras, gozando también cada uno su mejor Navidad.
¡Que tengan un FELiZ AÑO!!!

¿porqué papá Noêl viste de rojo? - Navidad 1945/46

vallée de Chevreuse, Françe a fines de 1945;

...un mes más y cumplo 3 años. La propiedad que nos esconde, está en un valle cubierto de nieve rodeado de bosques. Los techos son de paja, los cuartos son de piedra e inmensos, con grandes ventanales cerrados en ésta época invernal. Cada estancia tiene su chimenea, y la cocina es una construcción aparte.


   

Ya no me subo sobre la tapa de madera podrida del pozo. Me gusta observar las ranas allá abajo, y soltarles alguna piedrecilla para que salten. Cuando croan me gusta hacerles coro. Pero ya me dieron una tunda para evitar que me ahogue algún día, cuando la podredumbre ya no resista mi peso.

Mi madre logra sacar a mi padre del campo de concentración para prisioneros de guerra, antes de que lo identificaran. Y nos estamos preparando para la llegada del niño Jesús...aunque al que espero es a papá Noêl.

Empezamos la cena navideña mis padres, mi hermana mayor (9 años mayor que yo) y los dueños de la propiedad; somos la familia que nunca tuvieron...a pesar de mis travesuras. En cierto momento, me dicen que vaya a apagar la chimenea de la cocina y permitirle a papá Noêl que baje. (a dejar los regalos bajo el árbol con velitas) Me pongo el abrigo, los guantes y la bufanda para salir a cumplir tan importante cometido.

Entro en la cocina, y algo empieza a rujir en el techo. Al verlo hecho una brasa gigantesca que emana el calor del mismísimo infierno, salgo despavorido, sin darme cuenta que por dejar la puerta abierta, el fuego se aviva por completo. Entro a la sala diciendo -"Yo no fuí! Yo no fuí!"- y por mi cara se dan cuenta que algo muy grave sucede.

Tan grave que en el pueblecito más abajo del valle, ven el resplandor. No tardan en llegar bomberos y gendarmes: nada indicado para los escondidos que debemos pasar desapercibidos...como estiman bastante a los ancianos que nos cobijan, la mayoría del pueblo viene para ayudarlos.

Por fin los gendarmes aceptan que fué un accidente, causado por un sartén olvidado en la lumbre. Se encendió la mantequilla, y la paja respondió enseguida: fué avanzando silenciosamente como brasa, hasta que yo abrí la puerta.

El dueño dice que él abrió y su esposa dice que ella puso el sartén y se le olvidó. No hacen ningún reporte, pobres ancianos...

Por varios días nos escondemos en una cabaña del bosque, mientras los vecinos ponen otro techo. Realmente es lo único consumido por el fuego. Pero un techo de paja, con la inclinación que lleva para resbalar la nieve y evitar que se acumule (el peso lo derrumbaría) tarda varios días...nada bueno para una familia al margen de la ley. Mi padre es considerado criminal de guerra, y mi madre una colaboradora.

Tenemos las mismas costumbres, la misma cultura navideña. Allá en la cabaña del bosque me deja papá Noêl un carrito rojo, un Schuco de ésos que vuelven locos de alegría a más de uno. Que digo más de uno: ¡a varias generaciones! Tienen tanta cuerda como uno a ésta edad; andan todo el día y a darle cuerda otra vez.

"Ya sé porqué papá Noêl se viste de rojo"- digo al ver el carrito rojo -"¡Viene con los bomberos para salvarnos! Como no le gusta ser visto, nos tenemos que esconder. Por éso su carrito es rojo fuego: porque siempre nos salvará"

Mi madre se puso a llorar, mi padre la abrazó y volteó para otro lado, mientras mi hermana dijo:

"¡Pero que tonto éres tú!"
¡Feliz Navidad a todos! Les desea éste MiLUsos.
P.D.- no me van a creer: ya adulto, papá Noêl me trajo más carritos rojos, ya no de cuerda sino a gasolina: una MG TD '52,  una Opel ´64 sport coupé, una VW Safari ´75...



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